Menos desperdicio y más comida

Ante la preocupación actual por cuidar y mantener el planeta más limpio se puede pensar que todo producto que se usa para cocinar tiene valor, porque alguna persona lo sembró,  fue debidamente cuidado y alguien lo cultivo. De manera que tanto los chefs a nivel profesional como personas a nivel familiar  le da nuevos usos a lo que anteriormente se podría haber ido al bote de la basura.
Es sorprendente la gran cantidad de residuos de alimentos que se desaprovechan diariamente en la industria de alimentos y bebidas  al igual que en las casas de habitación, lo que hace pensar que es necesario crear un compromiso  y lograr implementar unas pequeñas normas para contribuir responsablemente al aprovechamiento de los recursos.
Quizás se desconoce la magnitud del problema consistente en la elevada cantidad  de desperdicio que se llega a acumular y la pregunta es: ¿Cómo se  produce este cuantioso desperdicio? Aunque resulta difícil de imaginar, cabe mencionar que  es la propia comida,  la que llega  a serlo, porque  los alimentos se han empleado erróneamente.  Los resultados publicados en el Perfil Ambiental de Guatemala 2008-2009 de IARNA/URL respecto a la composición de los residuos diarios por persona en 80 municipios de 13 departamentos de Guatemala, refleja que el 35% de los mismos corresponde a restos de alimentos.
De igual manera corresponde utilizar debidamente los recursos naturales para evitar contribuir al daño climático y a su vez, referente a los recursos financieros, se podría observar un incremento en las ganancias  con el debido uso de la materia prima. De igual manera, las poblaciones menos afortunadas y necesitadas de alimentos podrían verse beneficiadas con estos recursos. Según datos de la FAO en América Latina y el Caribe indican que 2 millones de personas pasan hambre y cerca de  9 millones de niños padecen de desnutrición crónica. Esto es suficiente para pensar en posibles soluciones como reducir, reutilizar y reciclar.
Pocos cambios en la forma de vida, pueden hacer una gran diferencia. Si se planifica adecuadamente el menú de la casa, podrá comprarse los ingredientes en las cantidades necesarias y al fomentar el uso de productos de temporada que resultan más frescos y baratos. Las porciones deben ajustarse a un tamaño razonable para que se consuman en su totalidad. A su vez dar la oportunidad a los comensales de escoger las guarniciones para que sean de su gusto y evitar así las sobras en los platos.
La comida que no se termina en el  restaurante, conviene solicitar que se empaque para llevarla a casa, de esta manera se podrá consumir en otro momento. Incluso es una tendencia del momento contar con cajas decorativas para este fin.  Asimismo hay que consumir las sobras de comida en casa, como puede ser aprender a recrear platillos agradables para la cena con los restos de los alimentos del almuerzo.   A manera de ejemplo se puede utilizar el pan que queda en la panera para preparar postres como el tradicional y un tanto olvidado  bocado de la reina o pudín de pan.
El refrigerador es útil, pero cuidado con llenarlo innecesariamente. Evite cargarlo con alimentos o sobrantes que al final se tiran y jamás llegan a ser consumidos.  Igual sucede con la alacena, de manera que antes de salir de compras conviene revisar lo que se tiene, planificar el menú y comprar lo indispensable. Es muy útil escribir una lista para comprar exclusivamente lo requerido para la semana. Será sorprendente a su vez el ahorro que logrará.
Hoy por hoy,  reducir el desperdicio está relacionado a la conveniencia tanto como a la  responsabilidad, de manera que la idea es enfocarse a reducir el desperdicio de restos de alimentos para aprovechar mejor los recursos alimentarios y respetar el ambiente.

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    carlos27 abril, 2011

  1. Euda, asi es si; se reduce el desperdicio se reducen los gastos, se AHORRA, algo tambien importante es enseñar a nuestros hijos a preparar platillos con sobrantes de un dia anterior, y a optimizar los productos como hacer refresco de la cascara de la piña y papaya, o una sopa con los tallos de la espinaca.
    cabe mencionar que muchas veces se desperdicia por no poner atencion en el resguardo adecuado de los ingredientes especialmente de los perecederos en la regrigeradora, por lo que vale la pena tenr a la mano, plastic film y bolsas con cierre hermetico.
    en espera del proximo martes.
    saludos
    Carlos

  2. Euda Morales27 abril, 2011

  3. Has mencionado también un punto importante que es guardar correctamente los productos en la refrigeradora.
    Además por supuesto de enseñar a cocinar a los niños para que aprendan desde niños a cuidar los recursos.

    Aprecio muchos tus comentarios!

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