La infaltable pimienta

Cada plato, cada creación culinaria,  tendrá el sello particular de quien  lo prepara, como lo son los ingredientes preferidos para incluir en la receta y así mismo las especias que darán ese toque personal esperado.
Existen muchas especias para elegir, pero habrá una que refleja esa característica autoritaria  de supremacía, que es casi infaltable e imposible de sustituir, aún como una de las más antiguas que se conoce.
Nos vendrá a la memoria cualquier variedad de comidas que nos gustan y sí,  a  todas se les  habrá incorporado la pimienta en combinación perfecta aún con una sola pizca de sal. Antes de servir un platillo, se rectificará la sazón,  para garantizar el éxito en la aprobación de nuestra comida, pero  quizás un poco más de pimienta sea lo único necesario para así estar seguros que ésta ya se puede servir!
Hay variedad de pimientas, cada una con sus  características específicas y que les corresponden diferentes etapas de maduración. La pimienta verde, con un gusto afrutado, es recolectada antes de su maduración. Se consigue seca o en vinagre.  La pimienta negra, la más picante, es recolectada seca y la blanca se recoge ya muy madura,  es necesario  pelarla y lavarla,  la que resulta ser la más suave.
Existen otras variedades, que no son precisamente una clase de pimienta, como la pimienta de cayena que se obtiene de chiles secos triturados y es muy picante. Al igual que la pimienta china o sechuan, muy fina y aromática, que resulta de unas semillas que necesitan ser tostadas para sacarles la semilla negra. Éstas combinan perfectamente con las aves asadas. La pimienta  de jamaica, que se le conoce también con su nombre en inglés” all spice”, deja sentir un cierto gusto a clavo y nuez moscada en combinación con el sabor característico de  la pimienta.
Pero no puedo dejar de hacer mención de la pimienta rosa, de sabor muy delicado, que siempre se molerá en el momento.
Contamos con distintas opciones de pimienta para cada gusto en particular, las  que perfectamente  utilizadas realzarán delicadamente el sabor esperado. Tenemos más que una especia: un tesoro, que debemos  apreciar y usar en su justa medida.

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