Infaltable tomillo. Columna Regaliz, Siglo 21

El tomillo, de aroma agradable y sabor
penetrante, se consigue

en ramilletes con flores  en forma de espiga. Es
ampliamente utilizado en aliños o adobos, sobre todo por sus propiedades
antisépticas que evitan la descomposición de los alimentos. Es así como lo
vemos incluido en el recetario guatemalteco, ya sea solo o con hojas de
laurel.

Combina bien en las comidas con tomates,
aceitunas, carne y chiles pimientos. Se considera ideal para los platillos
grasosos  porque contribuye con la digestión; asimismo, complementa los
guisos de legumbres para evitar los gases por su consumo. 
En repetidas ocasiones, habrá escuchado el
término de bouquet garní en las preparaciones culinarias. Esto significa
‘ramillete guarnecido’ y se refiere a la unión de diversas hierbas como
perejil, laurel o tomillo, que se amarran y se agregan a las cocciones con el
propósito de aportar sabor a las comidas. Ante la pregunta si agregar al
principio o al final de la cocción,  se recomienda agregarlo al principio
si está seco o en la última etapa de la cocción si es fresco. 
Se conserva bien congelado, seco o en aceite. Si
está fresco, dura una semana dentro de agua fría. Para secarlo, al igual que
otras hierbas de sabor fuerte, se recolecta antes de la floración  y se
cuelga en ramilletes pequeños boca abajo, durante unos diez días en un lugar
seco, con sombra, airado y a una temperatura templada para prevenir que se
evaporen los aceites esenciales. Al estar secas las hojas, se guarda en recipientes
herméticos y preferiblemente en un lugar cerrado.
Receta exprés
Una exquisita y sencilla receta se conseguirá al
saltear el pollo en piezas. Desglace con el vino blanco, agregue ajo, aceite de
oliva, jugo y ralladura de naranja. Condimente con sal, tomillo y pimienta. En
breve estará listo el pollo y los aromas lo harán irresistible.

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