Frijol, básico en la dieta guatemalteca

Se podría decir que el frijol está presente en cualquier tiempo de comida en la dieta del guatemalteco, por lo que en este país es difícil prescindir de tan particular platillo. Un dato interesante es que el frijol negro en conjunto con el maíz y la calabraza son los tres ingredientes pilares de gastronomía guatemalteca desde sus orígenes y se siguen incluyendo hoy día.
Los orígenes del nombre indican que el frijol se llamaba phaseolos en griego, se convirtió en fascolus en latín, pasó por freixó en romance gallego y se estableció como frijol en español.
Para conocer sobre su clasificación como producto alimenticio, éste se  incluyen entre las legumbres, de manera que el término legumbre designa a los  frutos que se encuentran en el interior de una vaina y son leguminosas las plantas donde crecen  estos frutos.  Cabe mencionar que las legumbres son consideradas una alternativa barata de la carne, por su valor proteínico, además de  permitir ser preparadas de diferentes maneras.
El frijol fue domesticado en el Nuevo Mundo y logró ser un aporte importante en la alimentación, ya que en conjunto con el maíz procesado ofrece los elementos proteínicos necesarios para el hombre dedicado al trabajo, pero resulta insuficiente para las mujeres lactantes o para los niños pequeños. Se conoce una inmensa variedad de frijoles y se cultiva en toda América, por lo que sus usos y recetas son variados.
La mayoría de los frijoles se emplean al estar maduros y secos, por lo que al comprarlos conviene elegir los que estén enteros, que posean un color y tamaño uniforme, pero habrá que evitar los que estén tiernos, arrugados o picados por los insectos.
 Antes de su preparación, se dejan en remojo en suficiente agua a una proporción de tres a  cuatro veces su volumen de agua y durante por lo menos cuatro horas. De esta manera recuperan parte del agua que han perdido y se reduce  a su vez el tiempo de cocción. Antes de cocinarlos, se cambia el agua y con esto se logra la disminución de la flatulencia; porque en algunas personas sensibles el consumo de frijoles podría causar flatulencia.
Para cocinar el frijol, se cubre con agua fría,  para aromatizar se agrega tallos de cebolla y ajo, se deja hervir, luego se baja el fuego y se cocina a fuego lento. También se puede acortar el tiempo de cocción al cocinar en olla de presión.  Para preparar frijoles colados,  después de cocidos, se licua perfectamente, se cuela y se fríe en cebolla, de preferencia cebolla morada picada. Se procurara agregar una parte de frijol, al hervir se agrega otra cantidad de frijol y así sucesivamente. Se sazona con sal.  Algunas  especias que combinan con frijol son el tomillo, el orégano, el comino. Se comen colados, que son licuados, parados con los granos de frijol entero o parados que es una especie de puré espeso. 
Otra forma  sencilla de preparación es en sopa simple de frijol con algunos frijoles enteros o  con trocitos de chicharrón o con crotones o en pavesa de frijol, que lleva pan, huevo hervido y el caldo de frijol. A su vez se preaparan tamales con frijol o atol que es una bebida caliente con frijol en grano.  En fin, diversas opciones, según los gustos personales.

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