Enchiladas y comidas en la feria de Jocotenango

Azafate con enchiladas de doña Lucy,
Feria de Jocotenango, Guatemala

Un paseo por la feria de Jocotenango durante el mes de  agosto en Guatemala, resulta una costumbre arraigada  para visitar a la Virgen de la Asunción, patrona de la ciudad de Guatemala; a su vez por ser  agradable  caminar entre tanta gente, mientras se observan los juegos,  así como las ventas  de dulces y comidas.   

Los dulces tradicionales de feria como se les llaman abundan, son tantos que es inevitable acercase y degustar uno, mejor dicho algunos. Los mazapanes, canillitas de leche, cocadas, zapotes, en fin existen cualquier variedad que solo a la vista son tentadores por su  inmenso colorido. Se encuentran además, diferentes panes o las vistosas manzanas acarameladas rojas y verdes que ahora las decoran con angelitos, o gomitas de colores. 
Los postres tradicionales son los  buñuelos y las  torrejas que hierven en grandes ollas con ese olor tan característico que atraen e invitan también a probar. 
Las ventas de comida son muchísimas, las calles tienen impregnado esos sabores y aromas  insinuantes y tentadores. Es posible encontrar elotes cocidos o asados, churros, plataninas recién fritas, pepián, gallinas asadas, tacos, tostadas con frijol, aguacate o salsa, chuchitos, entre muchos otros y por su puesto las  enchiladas que son un encurtido de verduras con remolacha a lo que debe su particular color, servidas sobre una tortilla tostada con una hoja de lechuga,  bañadas con salsa de tomate, decoradas con una rodaja de huevo, perejil picado, queso duro y cebolla. 
Cabe mencionar que comer una enchilada es toda una experiencia y requiere de cierta habilidad para que no se quiebre la tortilla tostada que podría provocar que se caiga todo el encurtido. ¡Qué deliciosas son!,  simplemente no podría ir a la feria sin degustar una; aunque en esta ocasión tuve la sorpresa que tenía chile jalapeño picado, algo adicional a las tradicionales enchiladas que las prefiero a  mi gusto, porque esta enchilada estaba muy sabrosa pero sí hizo honor a su nombre y sentí muy fuerte el gusto a picante. 
A pesar de ser tantos vendedores, es fácil reconocer ciertas caras, porque son personas que desde años atrás vienen a la feria. Tuve la oportunidad de conversar con doña Lucy, a quien le compré estas únicas y exquisitas enchiladas. 
Ella me comentó que vende en la  feria desde que tenía ocho años cuando acompañaba a su mamá, ahora tiene cincuenta años y sigue disfrutando de preparar la comida de feria y por supuesto de venderla. 
Con alegría me indicó que fue su abuela la que empezó con el negocio familiar de la comida, luego su madre y tías. Ahora ella lleva a su hijo para que la ayude con la venta, quien seguro seguirá ofreciendo este tipo de comida por muchos años más.            
Publicado: 16 agosto 2011
Revisado: 17 abril 2014
                   

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Este obra cuyo autor es Euda Morales está bajo una licencia de Reconocimiento 4.0 Internacional de Creative Commons.

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    David Orellana17 agosto, 2011

  1. Que bonita nota Euda, felicidades por tu visita a la feria de Jocotenango, imagino disfrutar de nuestra gastronomía que es tan exquisita, tantos platillos que mencionas que hasta me dió antojo. Saludos.

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