El gluten y la dieta. Iniciativa T

Hoy por hoy, muchas personas padecen de la
enfermedad

celíaca, causada por la intolerancia de por vida al gluten, porque
provoca una alteración en la mucosa del intestino y produce una mala absorción
de los nutrientes.

De manera que, luego de su diagnóstico, se debe
llevar una dieta muy rígida y sin gluten; pero entonces, ¿qué es el gluten? El
gluten está conformado por un grupo de proteínas que se encuentra en algunos
cereales, tales como el trigo, el centeno, la cebada y la avena. Es el
responsable de la elasticidad de la masa de harina y brinda una consistencia
esponjosa a los panes o masas horneadas.
Un cambio de dieta, puede resultar complicado y
difícil de compartir en familia, porque se debe excluir totalmente el pan,
pasteles y otras masas de uso común en las comidas. Además, el trigo es
utilizado en infinidad de preparaciones como un espesante, a manera de un
estabilizante, por lo que el listado de las comidas se amplía grandemente
porque incluye salsas, helados, dulces, congelados, conservas, embutidos y más.
El reto es aprender a seleccionar los alimentos
adecuados «sin TACC» por las siglas de trigo, avena, centeno y
cebada. Lo primero será leer bien las etiquetas y tratar de consumir productos
frescos, sin procesamiento alguno, porque podrían contener gluten en su
composición.
Los insumos deberán estar guardados de forma separada
y diferenciada. Asimismo, los productos se pueden contaminar fácilmente, por lo
que se prepararan aisladamente y el área de trabajo o el horno debe estar
completamente libre de partículas de gluten.
De manera que, ¿se elimina el pan de la dieta? La
respuesta es un no tranquilizador, pero el mismo deberá elaborarse con
sustitutos de la harina de trigo, como las harinas de maíz o de arroz o de
amaranto o de quinoa.
En cuanto a las pastas, se pueden preparar a base
de papa o maíz e incluir las hojuelas de maíz trituradas, que serán perfectas
para rebozar las comidas. Los deliciosos ñoquis, son una excelente opción,
preparados a base de tres partes de papa cocida y triturada por una parte de
harina de arroz, en combinación con huevos, aceite, queso parmesano, sal y
pimienta, para luego cocinarse como cualquier pasta y servirse con salsa de
tomate. Al igual que una lasaña hecha con rodajas de berenjena en sustitución a
la pasta, serán platillos apetecibles. Por supuesto, las frutas, vegetales o
hierbas para condimentar las comidas están permitidos y ofrecen grandes
posibilidades al cocinar.
Recomendaciones generales: no comprar productos a
granel o sin etiqueta porque será difícil comprobar su composición y al cocinar
espesar las salsas con puré de manzana o de papa y no freír alimentos en aceite
previamente utilizado con comidas empanizadas con harina de trigo.
Es así, como existe una relación cercana entre la
enfermedad celíaca y la dieta, por lo que los alimentos que se consumen podrán
mejorar la calidad de vida, siempre y cuando se excluyan totalmente las comidas
con gluten.
Publicado por: Euda Morales

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